jueves, 30 de mayo de 2019

TECNOLOGÍA DEL FUTURO 


Internet of things:  en el que Internet ha dado el salto desde los ordenadores a todo tipo de dispositivos, se ha iniciado un proceso que culminará en el momento en el que todos los objetos que nos rodean estarán conectados a la Internet, formando una gran red, que podríamos asemejar a la que forman las neuronas en nuestro cerebro. Y en ese momento Internet en sí mismo podrá amplificar su utilidad al estar dotado de «nuevos sentidos», al igual que los humanos, gracias a la utilización de sentidos como como la vista, el oído y el tacto, nos volvemos más inteligentes. Si además tenemos en cuenta que muchos de esos dispositivos conectados a Internet también estarán conectados a su vez con las personas que los porten, con los denominados wearables, llegaremos a una situación en la que la integración de las personas con Internet podrá ser total y desembocará en nuevas formas de uso de la tecnología, llegando a contar con capacidades que aún pueden parecer futuristas, pero que pronto se convertirán en una realidad. A todo esto hay que añadir las aplicaciones en otros ámbitos como puede ser la la industria 4.0, el transporte con los coches conectados, la computación a través del denominado Fog Computing, o incluso el mundo de la agricultura, donde la posibilidad de tener conectados a Internet multitud de dispositivos y sensores permitirá mejorar enormemente los procesos productivos, gracias al gran volumen de información que se podrá recoger, procesar y analizar, aumentando a su vez la seguridad, lo cual redundará también en grandes beneficios a nivel económico para las empresas que lo utilicen.


Impresión 3D: Aunque aún es pronto para saber si las impresoras 3D llegarán a tener una implantación en los hogares similar a la de las impresoras de tinta, de lo que no cabe duda es que en el mundo del diseño y de la fabricación de productos, la Impresión 3D se va imponer como una forma más eficiente y versátil para muchos procesos industriales, que hasta ahora eran exclusividad de las grandes fábricas. De esta forma gracias al uso de impresoras 3D nos vamos a encontrar con un nuevo tipo de industria que recurre a la fabricación digital para acelerar significativamente los procesos por los cuales las ideas llegan hasta los consumidores. En este punto se va a volver a un modelo de industria más parecido al de la época de los artesanos, que resultará más eficiente al poder fabricar los productos cerca de dónde se van a consumir y evitará los grandes inconvenientes que supone la fabricación masiva y el transporte desde las grandes distancias a las que se encuentran actualmente las fábricas. Del mismo modo gracias a la versatilidad que ofrece la impresión 3D y al desarrollo de nuevos materiales, vamos a presenciar en los próximos años la aparición de multitud de nuevos tipos de productos, que hasta ahora no habían podido ser desarrollados, por la dificultad que tenían los inventores para financiarlos. Pero ahora cualquier persona con una idea, y el acceso a una impresora 3D, a las cuales por ejemplo se puede acceder con servicios bajo demanda online, puede crear un prototipo de un producto, financiarlo a través de crowdfunding y validar que realmente existe una necesidad por parte del mercado, que indique que vale la pena fabricar el producto de forma masiva.


Inteligencia industrial: 


Con la Inteligencia Artificial nos encontramos en una situación similar a cuando se lanza una moneda al aire y no se sabe de qué lado va a caer. Porque por un lado se trata de la tecnología que más puede hacer por ayudar al ser humano en su evolución, pero por otro lado presenta el riesgo de que esta inteligencia sobrehumana, que estamos creando, pueda llegar a funcionar de manera completamente autónoma, tomando decisiones que puedan perjudicar a las personas. Por lo tanto se trata de la tecnología en la que hay una mayor incertidumbre respecto de su futuro, lo cual redunda en que las empresas que tienen la capacidad para desarrollarla no acaban de definir por completo sus estrategias al respecto. Lo que sí que está claro es que las grandes empresas tecnológicas han optado por un modelo abierto y colaborativo, al publicar muchos de sus avances en este campo, lo que a su vez va a permitir que otras empresas, sobre todo las startups, aprovechen para desarrollar nuevas utilidades a las que no puedan llegar las grandes empresas. De esta forma se está acelerando significativamente la aplicación de tecnologías como machine learning y deep learning para el desarrollo de todo tipo de aplicaciones en multitud de sectores, algunos de los cuales tendrán un gran impacto a nivel económico y social, como es el caso de los coches autónomos y los agentes inteligentes.







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